2017/09/15

Martín Lutero: legado y trascendencia. Una visión antológica a 500 años.


Terrassa, CLIE, 2017 (en prensa).
Al conmemorar los 500 años del inicio de la Reforma Protestante en Alemania, salen a relucir muchos asuntos y algunos aspectos que, en ocasiones, no han recibido la atención que merecen. Ciertamente, la figura de Martín Lutero está en el centro de las celebraciones y los análisis, por lo que, al replantear su legado y los alcances de su labor reformadora y cultural, los nuevos enfoques la iluminan de otra manera. De ese modo, al aplicar nuevas metodologías de estudio histórico y teológico, las luces y sombras de su vida y obra llegan hasta nosotros desde percepciones que lo colocan en el contexto que vivió. Por todo ello es necesario hacer diversos cortes transversales para arribar a conclusiones provisionales sobre la trascendencia de la reformas religiosas del siglo XVI en nuestros días.

Las iglesias derivadas de aquellos conflictos religiosos y que hoy reivindican la herencia de Lutero y los demás reformadores harán muy bien en confrontarse con los pensamientos y acciones de Lutero para, así, desentrañar sus motivos y proyecciones. Mucho de lo que hizo (y dejó de hacer) ha reaparecido con frecuencia en la historia eclesiástica para recordar que la reforma de la iglesia es un proceso permanente e inacabado que le corresponde llevar a afecto a cada generación. No basta con repetir los hermosos lemas al respecto si no se tiene una actitud abierta al cambio y a las transformaciones profundas. Esta recopilación de textos sobre Lutero y la Reforma Protestante intenta contribuir a ese tipo de proyectos eclesiales, académicos y teológicos.

2017/05/24

100 Personajes de la Reforma Protestante (2017)


México, Casa Unida de Publicaciones-CMIRP-Centro Basilea-Comité de Celebraciones de los 500 Años de la Reforma Protestante, 2017

Buscáis destruir todas las obras de Lutero. En ese caso, tendréis que destruir el Nuevo Testamento, que él ha traducido. En los escritos en alemán de Lutero y Melanchthon, no he encontrado nada herético [...] Incluso si Lutero se retractase, lo que ha dicho seguiría siendo la palabra de Dios. Yo estaría dispuesta a venir y debatir con vosotros en alemán, y así no necesitaríais usar la traducción de la Biblia de Lutero. Podéis usar la que se escribió hace 31 años (la Koburger de 1483). [...] No os envío desvaríos de mujer, sino la palabra de Dios. Escribo como miembro de la iglesia de Cristo contra la cual no prevalecerán las puertas del infierno, al contrario que la iglesia de Roma. Dios nos conceda su gracia. Amén.


Argula von Grumbach (nacida von Stauff, 1492-1568?)

2016/08/03

Juan Amador, pionero del protestantismo mexicano (2015)


Prólogo de Jean-Pierre Bastian

México, CUPSA-Ayuntamiento de Villa de Cos-Cenpromex, 2015

Amador no fundó una secta sino más bien una sociedad de ideas, vale decir una sociedad religiosa democrática y liberal de tipo presbiteriano, o sea, una sociabilidad religiosa de tipo moderno. Por lo tanto, el presbiterianismo y las otras expresiones del protestantismo aparecidas en México en las décadas de los años 1860 y 1870 son un liberalismo religioso y una religión cívicaLo novedoso de esta obra consiste en ofrecer al lector el acceso a documentos y sacar a la luz pública el estrecho lazo entre los escritos anticlericales previos de Amador, los escritos ligados a su lucha política contra el poder económico y político de los hacendados conservadores, y la Confesión de fe, verdadero hallazgo en términos de historia religiosa por el carácter temprano y fundador del espíritu del protestantismo democrático.
Jean-Pierre Bastian


Juan Amador y el protestantismo endógeno mexicano
Carlos Martínez García

La Jornada, 27 de abril de 2016
www.jornada.unam.mx/2016/04/27/opinion/020a2pol

El protestantismo enraizó en México porque hubo procesos internos que facilitaron su presencia y actores locales que se identificaron con la nueva propuesta religiosa. Desconocer esto ha llevado a explicar el origen y crecimiento protestante entre nosotros como resultado de las tareas misioneras de anglosajones avecindados en el país.
Abraham Téllez Aguilar, en la tesis presentada en 1989 para obtener la licenciatura en historia en la Facultad de Filosofía y Letras (FFL) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Proceso de introducción del protestantismo hasta 1884, aportó un buen cúmulo de datos que respaldaron su interpretación de que el activismo de nacionales fue la vertiente principal para el asentamiento de la propuesta protestante en la nación mexicana. El punto medular de su trabajo, apunta Téllez Aguilar, es la actividad de los pioneros, tanto extranjeros como mexicanos, antes de la llegada de las misiones, porque consideramos que son ellos, sobre todo los mexicanos, quienes introducen y alientan el protestantismo en México (p. 2).
Diez años después de la investigación de Abraham Téllez, otra tesis –presentada igualmente en la FFL de la UNAM para obtener el grado de maestro en estudios latinoamericanos por Daniel Kirk Crane, La formación de una Iglesia nacional mexicana, 1859-1872– se ocupó de seguir la pista a los padres constitucionalistas. Estos fueron sacerdotes católico-romanos que apoyaron la Constitución liberal de 1857 y se organizaron para crear un movimiento religioso alternativo al catolicismo conservador. Algunos de ellos serían personajes clave para el surgimiento de células protestantes entre 1864 y 1867. Este fue el caso de Manuel Aguilar Bermúdez.
El reciente volumen de Leopoldo Cervantes-Ortiz (Juan Amador, pionero del protestantismo mexicano. CUPSA-Ayuntamiento de Villa de Cos-Cenpromex, 2015) se centra en estudiar a un liberal radical converso al protestantismo en Zacatecas. Amador (1817-1876) estuvo involucrado en lides libertarias como el apoyo decidido a la Constitución de 1857, combatió a los conservadores, se opuso férreamente a la invasión francesa y al imperio de Maximiliano, obtuvo el grado de coronel y fue presidente municipal de Villa de Cos entre 1861 y 1868.
Para Juan Amador, lo demuestra muy bien el autor de la obra, era imprescindible quebrar el dominio político, económico y cultural de la Iglesia católica romana. Por ello se identificó decididamente con la Constitución liberal de 1857, lo que se comprueba en el discurso que dirigió al pueblo de Villa de Cos en la solemnidad del juramento de la Constitución el mismo año que fue promulgada.
Juan Amador, observa Cervantes-Ortiz, inicia su discurso con una referencia bíblica (Tito 3:1), porque “era un lector agudo de las Escrituras en clave política. El documento, aderezado con otras citas bíblicas (del profeta Miqueas y los Evangelios), no duda en calificar la Constitución, en sus párrafos introductorios, de ‘código santo [en el cual] habéis visto consignados nuestros legítimos derechos, nuestras garantías individuales y los vínculos sagrados con que nuestra libertad se ha emancipado de la infame tutela de los déspotas y opresores’” (página 28). En ese 1857, Amador fue promotor de las libertades laicas y, al mismo tiempo, fervoroso anunciador de las verdades evangélicas, sin ser aún protestante en sentido estricto (p. 30).
Diez años más tarde, ya cercano al protestantismo, Juan Amador publica El despertador de los fanáticos: extracto de los retratos de varios papas. Su crítica al sistema papal, resume Leopoldo Cervantes, la conforma una larga revisión histórica del papado desde los inicios del cristianismo y es un ejercicio de análisis bíblico, teológico e histórico, notable por el énfasis moral con que se aborda el comportamiento de los obispos de Roma (p. 35). El propio Amador afirma cuál es el fundamento de su crítica: el Evangelio es el manantial de donde se derivan nuestras creencias religiosas, así que todo lo que de él se separe o se le oponga es con la misma evidencia una falsedad y una mentira.
Sería el contacto e intercambio de ideas con protestantes de Villa de Cos y otros lugares fuera de Zacatecas, proceso bien documentado por Leopoldo Cervantes, lo que llevó a Juan Amador hacia las filas del protestantismo. El converso inicia en 1869, junto con otros, la publicación de La Antorcha Evangélica, primer periódico protestante del país, y es su director hasta 1873.
En comunicado hecho publicar originalmente en Don Simón, de Fresnillo, y reproducido por El Siglo Diez y Nueve en la ciudad de México el 7 de marzo de 1869, casi 50 protestantes, entre ellos Juan Amador, su hijo Elías, Severo Cosío y Julio Mallet Prevost, dieron a conocer que en junio de 1868 fue fundada la congregación evangélica de Villa de Cos. Este grupo, junto con otros que se le agregaron, construyó un templo que fue inaugurado el 12 de junio de 1870, con el nombre de Iglesia Evangélica. Ese día la dedicación del lugar y la predicación las tuvo a su cargo Juan Amador. El perfil presbiteriano comenzó a tenerlo hacia finales de 1872, con la llegada del primer misionero estadunidense, Paul H. Pitkin. El núcleo liderado por Juan Amador se transformó en la Iglesia Presbiteriana El Sinaí.
Finalmente, el libro sobre Juan Amador será presentado mañana jueves en la Comunidad Teológica de México, San Jerónimo 137, colonia San Ángel, a las 18 horas. La entrada es libre.

2016/08/02

Fernando Pessoa, Aforismos y afines (2015). Traducción

 



México, Axial, 2015.
Reedición: Librerías Gandhi, 2016.


Un hombre de sensibilidad no podía sino inventarse sus amigos o, cuando menos, sus compañeros de espíritu. Fernando Pessoa (Lisboa, 1888-1935) pensaba seguramente en Alberto Caeiro, Álvaro de Campos, Ricardo Reis y Bernardo Soares, los más famosos de sus heterónimos, como para el que lo acompañaban en la solitaria aventura de su vida. Eran sus compañeros de espíritu, de imaginación, de reflexión; personalidades tan diferentes entre sí entre estilos, temáticas y convicciones, en cuyas obras -en palabras de Mario Bojórquez- las sensaciones son la única posibilidad real de percepción del mundo. Por medio de sus heterónimos, desde la postura de cada uno, el poeta contempla el mundo, piensa sobre él, lo cuestiona y, escéptico, ironiza acerca de los hombres y de los dioses. Aforismos y afines reúne una serie de reflexiones y sentencias anotados por Richard Zenith; su lectura permite al lector introducirse en una de las más lúcidas concepciones del hombre y su entorno.

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Pessoa: la necesidad e imposibilidad de creer
Erandi Cerbón Gómez

Milenio, 16 de septiembre de 2015
www.milenio.com/cultura/literatura-libros_0_592740734.html

Releer, rememorar y revivir, con ayuda de breves retazos, las grandes sentencias de Fernando Pessoa (Lisboa, 1888­1935) es una tarea que permite la edición bilingüe de Aforismos y afines (Axial, 2015). Ricardo Reis, Alexander Search, Álvaro de Campos, Alberto Caeiro, Charles Robert Anon y Antonio Mora, sus heterónimos, tenían un mundo para sí mismos, pero al propio tiempo podían coexistir.
Escrito cada aforismo en un lenguaje distinto, pero traducidos con precisión a uno solo, el libro muestra los temas e intereses de un hombre que, sin dejar de participar con ideas generales para encontrarse con los otros, tuvo las suyas resueltamente personales. Cuando el lector va errátil entre el desorden de las muchedumbres y la reflexión íntima, es en el pensamiento de almas excepcionales donde puede buscar auxilio. Son almas que no se limitaron a luchar contra los dolores morales (aunque naciesen en tiempos de revolución y turbulencia), sino que trascienden las dudas cargadas de amargura o los límites de la conciencia abyecta. Pessoa: la necesidad e imposibilidad de creer Axial recobra estos textos cortos del escritor portugués en edición bilingüe.
¿Qué verdad no se encuentra en la literatura, motor vital? Quienes procuran la palabra prestan un servicio a la humanidad, enfundados en su talento, nunca agitados entre el deber y la pasión, precisamente porque su pasión la hicieron un deber. El aforismo tiene por herramienta principal lo narrativo, pero por elemento fundamental lo lírico, que cautiva e impresiona.
Pessoa sostuvo con una mano la libertad y con la otra el albedrío. Veía en el oficio general del escritor algo aparte de la simple letra con su pompa conveniente, al tratar de explicar al sujeto de todos los tiempos, desde todos los lugares, uniéndose con estupor a él. Su razonamiento filosófico y dialéctico, sensible y estilizado, subyace en los versos nutridos de vida y muerte, que son "el conflicto entre la necesidad emotiva de la creencia y la imposibilidad intelectual de creer".

Aforismos y afines reúne piezas clave que se desdoblan en estilos, temáticas y convicciones. Y como queda dicho por Richard Zenith, "en algunos pocos casos, lo que nos parece un aforismo es, en realidad, el inicio de un poema o un texto en prosa al que el autor no dio continuidad"

2015/09/30

João Calvino e o calvinismo (2013). Traducido


São Paulo, Editora Pendão Real, 2013. 

Organizador: Eduardo Galasso Faria

Seleção de textos traduzidos de: Juan Calvino, su vida y obra a 500 años de su nacimiento. Leopoldo Cervantes-Ortiz, ed., Terrassa (España), CLIE, 2009.

O levantamento de dados e a reflexão sobre a vida, o pensamento e a obra de João Calvino, com suas implicações para igreja e a sociedade, representam um trabalho cumulativo a que muitos historiadores, sociólogos da religião e teólogos têm se dedicado. Hoje temos incontáveis informações tanto sobre a pessoa do reformador como de seu legado, manifestos nos diversos calvinismos surgidos na história e seus reflexos inclusive na formação da moderna civilização ocidental.

O livro que temos em mãos é uma coletânea de escritos que resultam dos exercícios de meditação e intuição provenientes das descobertas acerca do real significado da pessoa do reformador bem como de sua influência. Sabemos que, quanto maior a análise interpretativa do que ocorreu, melhores condições teremos para fazer um ajuizamento crítico necessário, dinâmico e motivador, que possa nos conduzir além dos clichês que alimentam o imaginário em torno desse tema, seja nos ambientes religiosos ou nos meios de fermentação intelectual seculares, como aqueles que trabalham com a história das ideias.

Editado por Publicações João Calvino, da Faculdade de Teologia de São Paulo – FATIPI – João Calvino e o Calvinismo – está na linha de continuidade com esse espírito de pesquisa compromissado e norteador, voltado para a educação teológica nos inúmeros espaços presbiterianos/reformados em nosso país e possivelmente em outros rincões de língua portuguesa no mundo. 

2015/08/31

Carlos Monsiváis: cuaderno de lectura (2013)

Prólogo de Adolfo Castañón.
México, Casa Unida de Publicaciones, 2013.


MONSIVÁIS: DE LA REFORMA POR VENIR
(Breves preliminares a seis textos de Leopoldo Cervantes-Ortiz)
(Fragmento)
Adolfo Castañón
Academia Mexicana de la Lengua

1
Como una nube de aromáticos inciensos, ronda nuestras calles y plazas la silueta traviesa y risueña, crítica y piadosa, despiadada y sarcástica, afinada a los versos de Francisco de Quevedo, el espectro errante y en pena de Carlos Monsiváis. Se le recuerda, no con sollozos sino con un resuelto ánimo entre carnavalesco y solidario, entre luctuoso y paradójico. Esa memoria misteriosa de alguien que supo ceñir su expresión tumultuosa y desbordada al genio de un lugar —la multánime y plural ciudad de México— es auspiciada por el hexagrama ensayístico que ha sabido armar para su lector Leopoldo Cervantes-Ortiz. Desdoblado tríptico o terceto, duplicada tríada o triángulo reflejo que se propone deslindar un espacio intelectual y ético, un lugar, más que caracterizar a una persona indefinible o escurridiza, pero también una de las pocas escasísimas voces que han dado la cara por México y sus enigmáticas estribaciones en la prensa y en la prosa; una de las pocas que a su manera esquiva se ha responsabilizado de la humanidad que convive en México, a costa de sacrificar en aras de lo público el sí mismo que fue el de Carlos Monsiváis, tan distante del narcisismo y del solipsismo, tan alejado de los escollos a que están sometidas las personas privadas cuando no privatizadas. No están aisladas en modo alguno —ni entre sí ni hacia afuera— las seis líneas de este doble triángulo o pirámide trazado por Leopoldo Cervantes-Ortiz: hexágono, hexaedro, cifras imantadas por el seis.

2
El ensayo de Cervantes-Ortiz se delinea en seis tiempos que tienen por común denominador el horizonte del mundo mexicano contemporáneo: el laicismo, el protestantismo, la política y la poesía. El de la dialéctica de la secularización era uno de los temas recurrentes como un motivo musical en la conversación monsivaíta: el contrapunto de las ilusiones y decepciones, las esperanzas y desilusiones que envuelven y siguen el paso de la historia.
(Cuando conocí a Carlos Monsiváis, a fines de 1974, me sorprendió la mezcla de juventud y madurez de su persona. Iba vestido de cualquier modo, como alguien que acaba de salir de la cama; nos sentamos a conversar por un momento en la sala de su casa, en los amplios sillones mullidos forrados de vinyl color caqui que rechinaban un poco cuando uno se movía. Me llamaba la atención que en su biblioteca muchos libros, los que más y mejor había leído, estuviesen forrados de plásticos como para poder resistir los viajes y maltratos de alguien que los llevara a todas partes y no quisiera que se le maltrataran.)

3
Los seis ensayos que presenta Leopoldo Cervantes-Ortiz en Carlos Monsiváis: cuaderno de lectura, buscan situar en la historia de las ideas en México, la figura del escritor, crítico y cronista, nacido en la ciudad de México en 1938 a partir de y desde su filiación protestante y de “la importancia de la cultura evangélica en la formación de su mentalidad crítica”.
No es la primera vez que Cervantes-Ortiz —el profesor de teología, nacido en Oaxaca— escribe sobre Monsiváis; antes había publicado en diferentes y no siempre muy visibles medios partes de estos documentos (un poco a semejanza del mismo Carlos, quien jugaba a las escondidas editoriales el juego de ir de Babel a papel para evocar el título de un autor contemporáneo); tampoco es el primer texto que se escribe sobre el legendario Cronista de Portales, ni desde luego será el último. De hecho, este Cuaderno de lectura no sólo puede funcionar como una guía para recorrer en seis ejes o cauces principales la obra del autor de Días de guardar, sino también como una cartografía portátil de su recepción en la ciudad de las letras mexicanas. El libro de Cervantes-Ortiz concluye destacando lo que él llama “El testamento de Carlos Monsiváis”. Recalca en su hexagrama ensayístico la vertiente protestante, evangélica, bíblica, reformista y radical de la que proviene y contra la cual se recorta la silueta del espejo de tribal llamado Monsiváis. Espejo: émulo y espacio de la verdad y de la veracidad, depurador y purificador de las palabras de la tribu a las que les iba devolviendo un sentido. Monsiváis apostó a ser, como el espejo de la Princesa Blanca Nieves, el portador de la verdad y de las verdades, a veces hasta de la veracidad de una sociedad —la mexicana— a lo largo y ancho de su obra y de su continente escrito.
A lo largo: en el desarrollo y evolución de una escritura ensayística que empezó a manifestarse en la ciudad literaria mexicana, primero tímidamente, desde fines de los años cincuenta hasta concluir en la primera década del siglo XXI con una multitud de libros y un caudal indómito de artículos, ensayos y colaboraciones que están ahí lanzando un desafío a los bibliógrafos y a la espera de que venga un buen día a armarle a Monsiváis una crono-bibliografía como la que la abnegada filóloga argentina Emma Susana Speratti de Piñeiro armó para la Obra crítica de Pedro Henríquez Ureña. A lo ancho: es decir en los diversos géneros de este hombre de letras que renovó la prosa, fecundó el ensayo haciéndolo mestizo de la crónica, innovó a su peculiar manera la expresión de las ideas, reanimó el cuento, la caricatura moral, innovó el escolio y el escarnio público, dio nuevo impulso a la imitación y la parodia y practicó la lectura, la traducción y la escritura sin renunciar ni a la polifonía ni al civismo ni menos al sentido del humor y de la música que acompaña al carnaval que se apodera de la ciudad mexicana a la menor provocación.
Los seis ensayos de Cervantes-Ortiz contribuyen a precisar los “aires de familia” que nos permiten reconocer los diversos rostros de Monsiváis: es decir, para saber por dónde flota la conversación que animaba y que a su muerte dejó flotando. El primero: “Una ‘conciencia imprescindible’”, prefigura el sexto y final: “El testamento protestante de Carlos Monsiváis” y dibuja el perímetro de este “cuaderno” o cartilla para entender al, para algunos, innombrable hombre de Portales (ya sea porque lo citan sin reconocerlo, ya sea porque soslayan a los herederos incómodos de su discurso radical). [...]

2010/12/31

Un Calvino latinoamericano para el siglo XXI. Notas personales (2010)



México, El Faro-CUPSA-Centro Basilea-Federación de Iglesias Protestantes Suizas, 2010


La relectura de la vida, obra y legado de Calvino no debe ser una labor únicamente para historiadores y expertos, aunque el esfuerzo de leer, releer y actualizar su influencia en estos tiempos no es una empresa pequeña. Con todo, es posible afirmar que, a medio milenio de su nacimiento, Calvino contribuyó efectivamente a transformar el rostro del mundo que conoció. De ahí los rasgos de grandeza que ahora se destacan, pero que no deben obnubilarnos ni desviarnos del verdadero objetivo, pues como bien escribió el teólogo reformado Karl Barth, si se sigue a Calvino, se hace porque él, a su vez, trató de seguir fielmente a Cristo. Si algo ha sobrevivido de la visión reformadora de Calvino y su dedicación a la transformación de la sociedad en la que vivió, se debe precisamente a que, desde lo que entonces se percibió como una herejía, luchó denodadamente por reivindicar el Evangelio de Jesucristo, incluso a contracorriente de sus propios errores.

***

Esta colección de escritos sobre Juan Calvino es resultado, en parte, de la inquietud y búsqueda personal de su autor, profesor y teólogo, preocupado por recuperar, de forma crítica, el significado actual del pensamiento del reformador francés. A partir del análisis de diversos y notables intelectuales que se han ocupado de la obra del reformador en los últimos 500 años, nos prepara para la indispensable tarea de contextualizar a Calvino en el siglo xxi, sin descuidar el esfuerzo por comprender su contribución para la misión y el Reino de Dios en América Latina y el Tercer Mundo.
Rev. Prof. Eduardo Galasso Faria
Facultad de Teología de São Paulo, Iglesia Presbiteriana Independiente de Brasil


Juan Calvino es todavía un gran desconocido en el mundo de lengua española y, sin embargo, es uno de los teólogos más influyentes de todos los tiempos y a su reforma en la Ginebra del siglo xvi se debe la expansión posterior del calvinismo por todo el mundo. En el calvinismo, según algunos, se originaría el capitalismo, el Estado de Derecho y muchas de las directrices de la política actual de Estados Unidos. El autor de este libro ofrece, por primera vez, al público hispanoamericano una introducción amena, directa y bien informada a buena parte de las cuestiones hoy en discusión sobre la reforma calvinista, prestando particular atención a su impacto más reciente sobre América Latina. Un panorama actual que contribuirá a enriquecer y actualizar nuestros conocimientos sobre la Reforma.
Dra. Marta García-Alonso
Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED), España


El presente libro es un ejemplo más de la calidad que hemos aprendido a esperar de los trabajos de Leopoldo Cervantes-Ortiz. El autor no se limita a los estudios históricos acerca de Calvino y su ambiente, sino que, al tiempo que nos ofrece un buen número de excelentes trabajos sobre ese tema, nos muestra también la pertinencia de Calvino para nuestra América, tanto en el pasado como en el presente y en el futuro a que nos enfrentamos. Tenemos aquí un trabajo de lectura obligatoria para todo latinoamericano que se interese en la teología reformada, y en su pertinencia para nuestro día.
Dr. Justo L. González
Profesor de teología, escritor e historiador





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Referencias:


Ariel Corpus Flores

Calvino vivo: A propósito de Un Calvino latinoamericano para el siglo XXI

Lupa Protestante, 10 de agosto de 2010



El año pasado en todo el mundo las iglesias de tradición reformada conmemoraron los 500 años del natalicio del reformador franco-ginebrino, Juan Calvino. Sin duda, estos festejos se visualizaron en los cultos que los creyentes tuvieron a bien realizar en diversos países. En México las iglesias reformadas, llamadas presbiterianas, también se unieron a estas fiestas de diversas maneras. A raíz de tal conmemoración la Iglesia Nacional Presbiteriana de México, tuvo a bien incluir en varios números de El Faro, su órgano oficial, algún escrito relacionado con el legado del reformador, así como noticias y actividades al respecto. Sin embargo, hay que advertir que la reflexión sobre Calvino no es reciente, ya que a pesar de la coyuntura ha existido el interés de algunos intelectuales calvinistas por traer a colación el legado histórico que representan, desde una visión adecuada al contexto latinoamericano. Tal es la virtud del texto que presenta Leopoldo Cervantes-Ortiz (México, El Faro-CUPSA-Centro Basilea-Federación de Iglesias Protestantes Suizas, 2010).
La figura de un Calvino latinoamericano irremediablemente inquieta a un lector cuyo tema de interés es el protestantismo, pues en México no se puede entender la presencia protestante si se omite el legado calvinista. Sin embargo, como bien señala el autor, hay muchas formas de acercamiento a Calvino, “…el de Spurgeon, el de Kuyper, el de Barth, el de Moltmann, el de Lukas Vischer, o incluso el de Gerardo Nyenhuis”. Esta diversidad no es reciente, pues obedece a posiciones teológicas divergentes entre sí, ya que los procesos que han vivido las iglesias de tradición reformada han dado a luz una multiplicidad de presbiterianismos fundamentalistas y conservadores. Creo que esto sucede por tratarse de un personaje sumamente polémico y que ha sido tachado de muy diversas maneras desde diferentes trincheras: como el padre del capitalismo, como un autoritario o incluso como un intolerante.
El Calvino de Cervantes-Ortiz es más sutil e incluso más humano, pues la excelente pluma del autor y el legado de reflexión del cual proviene, pone en la mesa de discusión un Calvino muy personal. Esto no es ajeno. Como bien lo dice el autor, el presbiterianismo mexicano ha olvidado y pasado por alto la reflexión crítica sobre su propio padre espiritual, pues incluso se ha dejado llevar por intermediarios del protestantismo anglosajón, “muchos de ellos dominados por los demonios del etnocentrismo y del fundamentalismo”. El Calvino de Cervantes-Ortiz no se ahoga en las olas de la inmutabilidad dogmática, dialoga con el mundo contemporáneo y, desde luego, con una América Latina con sus vaivenes, pues el conocimiento del reformador no se contrae tan sólo a sus escritos, sino que es fruto de un constante proceso de reflexión sobre tal personaje gracias a las lecturas de calvinólogos notables de otras partes del orbe, pero también por la misma búsqueda de raíces de la fe reformada en una historia de la iglesia que existe, como diría Karl Barth, no en el cielo sino en la tierra y en el tiempo.
En el presbiterianismo mexicano esta búsqueda se remonta al Primer Congreso de Teología Reformada en 1975, cuyo tema central emana de una de las posiciones más metódicas de Calvino: una mentalidad teológica. Y es que la tradición calvinista se distancia del pietismo al apostar por un conocimiento intelectual de Dios. Pero este calvinismo parece ausente en el presbiterianismo mexicano pues, parafraseando a John A. Mackay, a México llegó un usurpador: mientras el real fue encarcelado en las universidades ginebrinas, otro tomó su nombre y se embarcó rumbo a América para, posteriormente, llegar a México. Afortunadamente Calvino no sólo ha sido liberado por Cervantes-Ortiz, también fue desempolvado y enfrentado con una iglesia que al parecer ha traicionado su propio principio protestante, del que tanto nos ha insistido Tillich: protestar contra toda forma de absolutismo.
Las notas personales que desglosa el autor caben dentro de un itinerario pastoral del cual ha sido parte, de posiciones antagónicas con una institución religiosa, de clases como profesor de teología, de conferencias y seminarios, de presentaciones de libros y artículos en diarios electrónicos. Estas notas personales también se pueden interpretar como la biografía de un calvinista que busca entender su herencia desde un tiempo, un lugar y una historia. Para las nuevas generaciones de calvinistas el texto es una invitación a conocer un legado del cual somos parte, un legado que nos obliga no sólo a leer –o releer– a Calvino y a los calvinólogos, también a realizar una exégesis y una hermenéutica de nuestra fe con una mentalidad teológica reformada.
En un contexto convulsionado por la pobreza, la violencia, la miseria, la migración, el desempleo, etcétera, traer a colación a Calvino es necesario para comprender las maneras en que Dios se desenvuelve en el mundo y en su creación. Como diría Rubem Alves, hablar de Dios es hablar sobre los problemas del ser humano, ya que como fiel calvinista, Alves, transpira la doctrina de la imago Dei. Traer a colación a Calvino es volver a plantear la soberanía de Dios, en la cual nada sale de su mano, punto central en la teología calvinista. Nadie mejor que Calvino ha difamado y a su vez dignificado al ser humano, pues a pesar de que en el hombre se descubren una infinidad de oprobios, Dios, en su infinita gracia, nos pone como administradores de este su mundo, en el teatro de su gloria. Así, mediante una invitación de fe y compromiso cristiano, Cervantes-Ortiz nos comparte un Calvino que nos invita a elevar juntos esta plegaria: Cor meum tibi offero Domine, prompte et sincere.